Mouraria no es el barrio más turístico de Lisboa, y quizás por eso es uno de los más auténticos y fascinantes para quien quiera descubrir el alma verdadera de la ciudad. Si estás buscando una experiencia diferente, más local, más cruda y más cultural… la respuesta es sí, absolutamente, merece la pena.
Es considerado la cuna del fado, y al caminar por sus calles estrechas, a veces empinadas, puedes sentir el peso de la historia mezclado con la vida multicultural actual. Mouraria es fado, pero también es cocina india, africana, brasileña. Es arte urbano, ropa tendida en los balcones, cafés escondidos, y miradores sin hordas de turistas.
También es un barrio en transformación, donde conviven tradición y modernidad. En los últimos años han abierto galerías, tiendas de diseño y bares alternativos, pero sin perder del todo su esencia popular.
¿Vale la pena? Si quieres una postal perfecta, tal vez Alfama o Belém te parezcan más bonitas. Pero si buscas emoción, historia viva y un paseo distinto al típico recorrido turístico, Mouraria es uno de los rincones más ricos y humanos de Lisboa.